Hola Ana, antes de empezar esta entrevista me gustará mostrar mi agradecimiento públicamente a tu disposición para colaborar con este nuevo proyecto que comenzamos. Una vez dicho esto me gustaría hacerte algunas preguntas relativas a ti y a guarouba.¿Con qué edad empezó tu afición por las aves? ¿Cuáles fueron las primeras que tuvistes?
Desde siempre me ha interesado la Naturaleza, tanto animales como plantas. De niña no me dejaban tener mascotas, me tenía que conformar con sacar adelante los polluelos que caían de los nidos y luego soltarlos.
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Imaginamos que cuando empezó tu afición por las aves no se disponía de tanta información como la que se puede encontrar ahora en internet donde hay portales especializados y infinidad de artículos de cualquier tema. ¿Cómo solucionabas los problemas que te iban surgiendo día a día?
Pues básicamente hacía lo que ahora, tratar de recabar toda la información sobre su modo de vida en la Naturaleza y procurar imitarlo con los medios a mi alcance y el sentido común.
Para mi modo de entender la ornitología, son constantes los retos que se marca un criador, aficionado o profesional en ornitología como sería tu caso. ¿Qué retos han sido los más difíciles de superar?¿Con cuáles te ilusionaste más?
No me propongo retos como tales. Cuando trabajas en esto la verdad es que los retos salen solos y donde menos lo esperas: Sacar adelante un ave especialmente delicada, intentar que reproduzcan en cautividad… Como consultores el mayor reto suele ser que algo salga bien a pesar de los propietarios…Suena fatal pero es la triste realidad en un alto porcentaje de casos.
Ahora cambiaremos de tercio para preguntarte acerca de vuestro trabajo en guarouba.¿Cúando iniciasteis el proyecto y que os motivo a iniciarlo?
Guarouba empezó a andar solo antes de tener nombre. Ya estando trabajando para las grandes colecciones nos venía alguien de parte de otro alguien porque tenía dificultades que no podían resolver en clínica. Al volver a establecernos en la península el año 2000 decidimos darle forma y dedicarnos a los particulares con este enfoque de ahora.
Como en todo trabajo hay momentos muy buenos y otros no tanto. Si bien es cierto que cuando ves que alguien consigue en muchos casos salvar a su animal gracias a vosotros la satisfacción será enorme. ¿Podrías contarnos uno de los mejores momentos vividos ejerciendo vuestro trabajo?¿Y alguno de los peores?
Pues mira, uno de los mejores ha sido devolverle el yaco a una clienta después del trabajo de sociabilización. Es un loro que llevaba veinte años gruñendo cada día, en casa de su abuelo del que ella lo heredó. Todos habían asumido que era intratable, pero ella no quiso resignarse y cuando lo sacó en su mano de la jaula y él puso la cabeza para que lo rascase llorábamos todos como idiotas.
Uno de los peores fue reencontrar a Roque, una nandaya con la que habíamos trabajado tiempo atrás, sobre la mesa de mi veterinaria para una necropsia. Le habían roto el cuello de un manotazo.
Con esta entrevista además de conocerte un poco más creo que sería de interés para los lectores que nos hablases, al menos a grandes rasgos, de los servicios que ofrecéis para los amantes de las aves.
Bueno, básicamente podemos decir que hacemos aquello que no hacen ni el veterinario ni la tienda de animales: Conducta, Manejo, Diseño de instalaciones, Guardería para vacaciones, Gestiones de documentación, etc.
En vuestra opinión creéis que, por norma general, los aficionados y criadores les dan a sus animales la alimentación más o menos correcta, el espacio necesario, etc para sus aves o por el contrario pensáis que hay bastante desinformación aún sobre los cuidados y alimentación.
No, no suele hacerse demasiado bien. Hay mucha información, pero hay que saber recoger y cribar y en eso se falla mucho. También suele fallar la responsabilidad a la hora de decidirse por tener algo que sensatamente no se puede tener cuando no se dispone de tiempo, carácter y dinero para darle continuidad y estabilidad a esa primera inversión.
Tener animales de cierto tipo, se acepte o no, es elitista. Ignorarlo es actuar irresponsablemente.
¿Cuáles son los problemas que os encontráis con más frecuencia en el mundo ornitológico? ¿Alguna sugerencia para mejorar en estos temas?
Un problema grave, aunque suene a paradoja, es Internet. Cualquiera puede escribir lo que quiera y asesorar sin tener la más repajolera idea.
Es difícil no caer en errores si no tienes cierta base, pero yo siempre recomiendo el uso del sentido crítico. A veces, si uno reflexiona sobre lo que ha oído o leído y lo contrasta con su propia observación puede ver que se trata de insensateces. Otras veces es más difícil.
Con esto terminamos esta primera entrevista, nuevamente agradecerte tu disposición a colaborar con nosotros y a realizar esta entrevista.
Gracias a vosotros y buena suerte.
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